Portugal se prepara para implementar la DCD controlada: lo que el proyecto piloto debe hacer bien

Portugal ha autorizado la donación controlada tras la muerte por parada circulatoria (controlled Donation after Circulatory Death, DCD controlada) mediante un marco normativo publicado el 21 de julio de 2026. La medida entrará en vigor 30 días después de su publicación y establece un proyecto piloto de entre seis meses y un año en cuatro hospitales: el Hospital de São João de Oporto, la Unidade Local de Saúde de Coimbra, el Hospital de Santa Maria y el Hospital de São José de Lisboa.
La importancia del cambio no es únicamente numérica. La DCD controlada introduce una nueva vía clínica para pacientes ingresados en cuidados intensivos en los que se ha tomado la decisión de retirar las medidas de soporte vital porque el tratamiento ya no ofrece un beneficio clínico significativo. Una vez confirmada la muerte conforme a los criterios aplicables, puede considerarse la donación dentro de un proceso claramente regulado.
Qué cambia y qué debe mantenerse separado
Una garantía esencial es la separación entre la toma de decisiones al final de la vida y la donación. La decisión de retirar el tratamiento debe adoptarse de forma independiente y por criterios exclusivamente clínicos antes de plantear la donación. Posteriormente, los equipos de donación deben seguir protocolos claros para la identificación del donante, la comunicación con la familia, la determinación de la muerte, la preservación de órganos, la asignación y la extracción.
Esta separación protege a los pacientes, las familias y los profesionales. También protege la confianza pública. Los programas de DCD solo pueden ser sostenibles cuando la secuencia de decisiones es transparente, las responsabilidades están claramente definidas y la documentación permite revisar el funcionamiento del programa.
De la regulación a la implementación
La publicación del marco normativo es solo el inicio del proceso de implementación. Los cuatro hospitales piloto necesitarán protocolos clínicos alineados, equipos multidisciplinares formados y un apoyo operativo sólido. Las unidades de cuidados intensivos, la coordinación de trasplantes, cirugía, anestesia, perfusión, laboratorios, transporte y los servicios de asignación deberán trabajar dentro de una misma vía asistencial en la que el tiempo resulta crítico.
Las simulaciones y los ejercicios basados en casos reales son especialmente valiosos antes de poner en marcha un programa. Permiten identificar barreras prácticas que pueden pasar desapercibidas sobre el papel, como quién activa el circuito, cuándo se realiza el abordaje familiar, dónde se lleva a cabo la canulación, cómo se organiza la perfusión regional normotérmica y cómo se gestionan los retrasos imprevistos.
Qué debería medir el proyecto piloto
La evaluación inicial debería ir más allá del número de donantes o trasplantes. Entre los indicadores más útiles figuran la activación del circuito, los motivos por los que los casos no progresan, los intervalos temporales, las desviaciones de los protocolos, la utilización de órganos, los resultados en los receptores, la experiencia de las familias, la experiencia de los profesionales y la equidad en el acceso. Las revisiones multidisciplinares periódicas permitirán convertir estos datos en una práctica más segura y consistente.
La información publicada señala un posible incremento de entre 50 y 100 donantes al año si la DCD controlada se implanta de forma más amplia. Sin embargo, esta cifra sigue siendo una proyección, no un resultado del proyecto piloto. La evaluación deberá determinar qué es realmente alcanzable manteniendo la calidad, la seguridad, la atención a las familias y el apoyo a los equipos clínicos.
La perspectiva de DTI Foundation
DTI Foundation celebra los avances de Portugal y reconoce el trabajo de los profesionales e instituciones implicados. La experiencia internacional demuestra que la DCD controlada puede convertirse en una modalidad segura y eficaz de donación de donantes fallecidos, pero únicamente cuando el rigor clínico, las garantías éticas, la comunicación y la preparación operativa avanzan de forma conjunta.
Para los equipos que estén preparando o reforzando programas de DCD, el Donation After Circulatory Death Advanced International Training Course de DTI aborda todo el proceso, incluyendo la retirada del soporte vital, la determinación de la muerte, la canulación, la perfusión regional normotérmica, la evaluación de órganos, la extracción y la preservación ex vivo.
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Recursos
Portuguese National Health Service: Doação e colheita de órgãos e tecidos
DTI Foundation: 9th International DCD Workshop






