DTI Foundation acompaña al Hospital Nostra Senyora de Meritxell en un proceso que otorga a la ciudadanía andorrana un nuevo derecho: el derecho efectivo a ser donante.

Andorra ha alcanzado un hito relevante en el desarrollo de su sistema sanitario. Por primera vez, el país cuenta con profesionales formados y con protocolos clínicos establecidos para hacer posible la donación de órganos y tejidos dentro de sus fronteras.

Este avance va mucho más allá de una mejora técnica u organizativa. Supone un paso significativo para garantizar que cada ciudadano pueda ejercer el derecho a decidir convertirse en donante.

La Dra. Chloë Ballesté, Directora Médica de DTI Foundation, participó recientemente como ponente en el simposio “La donació com a part de la nostra vida”, organizado por el SAAS, el Servei Andorrà d’Atenció Sanitària. El encuentro reunió a profesionales sanitarios, representantes institucionales y ciudadanía con el objetivo de sensibilizar sobre la donación y visibilizar los avances conseguidos en el país.

Un nuevo derecho para la ciudadanía andorrana

Históricamente, Andorra ha mantenido una relación estrecha con el sistema de trasplantes catalán. Las personas andorranas o residentes en el país que necesitaban un trasplante estaban asignadas a listas de espera en hospitales de Barcelona, y los órganos donados en Andorra tenían como destino prioritario Cataluña, salvo en caso de necesidad local.

Hoy, ese vínculo se complementa con una nueva realidad. El Hospital Nostra Senyora de Meritxell dispone ya de un equipo formado de intensivistas, médicos y enfermeras preparado para acompañar a las familias durante el proceso de donación y para preservar los órganos y tejidos en las condiciones clínicas adecuadas. Los protocolos clínicos han sido desarrollados y aprobados, y ya se ha producido el primer caso.

Como explicó la Dra. Ballesté durante el simposio: “Conceptualmente es muy importante porque significa que adquirís un nuevo derecho, que es el derecho a ser donantes.”

El papel de DTI Foundation

DTI Foundation lleva décadas trabajando junto a hospitales, instituciones y países de todo el mundo para apoyar el desarrollo de sistemas de donación sostenibles y autogestionados. Su enfoque se basa en adaptar el conocimiento, la formación y la experiencia técnica a cada contexto local.

En el caso de Andorra, DTI Foundation ha acompañado la formación de especialistas del Hospital Nostra Senyora de Meritxell y ha asesorado en el desarrollo del marco regulador y de los procedimientos clínicos. Este trabajo técnico y colaborativo empieza ahora a mostrar resultados concretos.

“A Andorra no hi hem trobat cap trava. I la veritat és que és un goig treballar amb un país petit però tan actiu”, afirmó la Dra. Ballesté.

Donación y sostenibilidad del sistema sanitario

Más allá de su impacto humano directo, la donación también tiene una dimensión importante en términos de sostenibilidad sanitaria. La donación de una córnea puede devolver la visión a una persona con discapacidad visual, mientras que un trasplante renal puede permitir que un paciente deje de depender de la diálisis.

Como recordó la Dra. Ballesté: “El coste anual de la diálisis equivale al coste de toda una vida de una persona trasplantada.” Esta perspectiva sitúa la donación no solo como un acto de generosidad y solidaridad, sino también como una inversión sanitaria inteligente y sostenible.

Con este avance, Andorra da un paso que muchos países tardaron décadas en alcanzar. El siguiente reto es cultural: incorporar la donación a la conversación cotidiana, a las familias y a los hogares, para que cada persona pueda conocer, hablar y expresar su voluntad.

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